Normas en el aula

mafalda normas

  • Normas generales: Las normas generales, por su flexibilidad, abarcan un gran número de comportamientos. Con 4 o 5 normas generales podemos cubrir la mayoría de los comportamientos a corregir durante el curso. Para que sean eficaces, las normas generales tienen que ser explicadas muy bien y con frecuencia. Una norma general como “Sé respetuoso” implica escuchar a los demás cuando hablan, no interrumpir a quien tiene la palabra, etc.  Otros ejemplos de normas generales serían  “cuida el entorno” o  “sé responsable”.  
  • Normas específicas: Las normas específicas se centran en corregir un único comportamiento, pero expresan claramente lo que se espera de nuestros alumnos. Deberíamos limitar el número de normas a un máximo de cinco. Las normas específicas nos limitan bastante y nos obligan a elegir los comportamientos que más nos interesa corregir. 

¿Cuántas normas se necesitan en clase?

El número de normas que se necesitan en un aula no está fijado. Hay profesores que piensan que al poner muchas normas en su clase serán capaces de corregir todos los comportamientos inadecuados de sus alumnos. Sin embargo, poner muchas normas es de hecho contraproducente.

¿Por qué?  Al poner muchas normas, solo conseguiremos que los alumnos no lleguen nunca a aprenderlas e interiorizarlas.

Podemos establecer cinco normas al principio de curso, y una vez los alumnos las hayan aprendido, podemos añadir más. Las normas ya aprendidas pasan a ser normas no-escritas.